Sin miedo
no hay monstruos

Construye una cometa con Jordi Cruz y manda un mensaje de esperanza contra el coronavirus.

Una acción inspirada en la película de Javier y Guillermo Fesser “El monstruo invisible”.

¿Cometas contra el coronavirus?

«Antes de que se inventaran las telefonías existieron las cometas»

Guillermo Fesser

Aminodin y sus amigos vuelan cada atardecer las cometas que construyen con materiales rescatados del vertedero de Papandayan (Filipinas). Pese al hambre y la violencia, vuelan muy alto para derrotar al monstruo invisible de la desnutrición.

Ahora el coronavirus puede dejar a 130 millones de personas sin alimentos. Necesitamos tu cometa. Porque las cometas pueden vencer a los monstruos. ¡Participa!

No te pierdas el microrrelato
Cometas contra monstruos, de Guillermo Fesser

“Las cometas son esa parte de la infancia que ni la pobreza ni la injusticia pueden atrapar”.

Javier Fesser

Manos a la obra

¿Cómo puedes participar en el concurso?

Participar es muy fácil. Solo tienes que crear tu propia cometa, compartirla en redes sociales y esperar que sea la ganadora. Puedes participar hasta el 15 de junio. Te lo explicamos todo a continuación.

1. Haz tu cometa. Jordi Cruz te explica cómo en el vídeo.

Vamos a empezar haciendo una cometa con algunos materiales que podrás encontrar fácilmente en tu casa.

Reproducir vídeo

2. Haz una foto de la cometa

Saca una foto a la cometa en la que se puedan apreciar bien todos los detalles de tu obra.

3. Compártela en Instagram

Súbela a Instagram y compártela. No olvides poner el hashtag #CometasContraMonstruos y mencionar a @accion_contra_el_hambre.

4. Elegiremos la cometa ganadora

Javier, Guillermo, Jordi y el resto del jurado elegirán las diez mejores, que recibirán un paquete de merchandising de la película “El monstruo invisible”.

¿No tienes Instagram? Envíanos tu foto y la compartiremos por ti.

Revisaremos tu foto y la compartiremos en las redes de Acción Contra el Hambre.

También puedes descargar las instrucciones en pdf
Nuestro jurado
Javier
Fesser
Director de "El monstruo invisible".
Guillermo
Fesser
Director de "El monstruo invisible".
Jordi
Cruz
Presentador de televisión y locutor de radio.
Alicia
García
Directora adjunta de comunicación Acción contra el Hambre.
Luis
Manso
Productor de "El monstruo invisible".
María José
Rodríguez
Gerente de contenidos de #0 y de producción propia Movistar+.

Un poco de inspiración

Cometas del concurso

Estas son algunas de las cometas que habéis compartido en Instagram con el hashtag #CometasContraMonstruos

Ver "El monstruo invisible" en Movistar+

Gracias a Movistar+, desde el 1 de mayo puedes disfrutar de «El monstruo invisible» en abierto en cualquiera de tus dispositivos.

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Cometas contra monstruos

Por Guillermo Fesser

Antes de que se inventaran las telefonías existieron las cometas. Era la manera que tenía el ser humano de elevarse sobre los tejados de su aldea y decirle al mundo que estaba allí. Que ella o él también contaban. Uno no tenía nada más que levantar la mirada hacia el cielo para hacerse una idea certera del mundo y de la complejidad de sus habitantes.

Había cometas alegres que invitaban a la sonrisa, cometas amenazadoras que infligían desasosiego, cometas aburridas, apenas distinguibles en el azul del firmamento, y cometas imposibles que alzaban el vuelo en contra de las leyes físicas e invitaban al resto de los mortales también a intentar la aventura. Y, luego, había cometas que actuaban como bengalas de socorro. Peticiones de ayuda en forma de rombo que rogaban a otras tribus que se acercasen a echarles una mano.

Todavía hoy, en algunos rincones del planeta, como en el barangay de Papandayan de la isla de Mindanao, Filipinas, los niños elevan al aire sus cometas. Como quien alza la mano en clase para que note su presencia la señorita. Están hechas con los materiales que caen diariamente del camión de la basura que les visita: bolsas de plástico, varillas de bambú que llegan mezcladas con los deshechos de construcción, gomas del pelo, y el hilo desmadejado de los sacos de arroz.

Y vuelan. Vuelan alto como las gaviotas. Para recordarnos que esos niños existen. Que también cuentan. Y tienen forma de rombo. Figuras geométricas con los picos bien afilados, para que no quede ninguna duda de que la ayuda que necesitan es de emergencia. El monstruo invisible se empeña en tenerles acorralados y no saben por cuanto más tiempo serán capaces de resistirlo.

Mientras llegamos, yo, en señal de avanzadilla, acabo de subir al cielo de Madrid una cometa redondeada y rosa. Lo más parecido que he sabido hacer a un corazón. Un guiño para que aguanten mientras pedimos refuerzos a todos los niños de España. “Aguantad, por favor” les he escrito en un cartel que cuelga de mi cometa como una gran cola. “Aguantad, Aminodin, que ya llegamos.»